Cinta

domingo, 26 de abril de 2015

Como administrar una posición en opciones y ganar en ambas direcciones del mercado (III)



Para visualizar como habían evolucionado nuestros contratos en la bajada del día 28/11/2014 (2 días después de ponerlos), mira aquí:
 Se vé con claridad que gana la Long Put $132,50 y que la Short Put pierde $175, que nos quedan 21 días hasta expiración y que nuestra pérdida neta es de $42,50. Bien, la mayoría de los traders retail dejarían sin más la operación hasta su vencimiento esperando que el precio se recupere y podamos cobrar el credit inicial. Como no es una estrategia programada en un código para operar en automático, vamos a administrar nuestras posiciones en base al momento que refleja el mercado y la cotización de cada opción, por lo que vamos a cerrar la Long Put y hacer caja con el diferencial ganado sobre su compra como he descrito al principio:


 Ahora podemos comprobar en nuestro histórico de operaciones que todo lo que hemos hecho aparece “por escrito”:

Algo que nos va a ayudar a mantener abierta la Short Put es conocer el valor intrínseco restante (su valor si la ejercemos ahora mismo que definido por la diferencia entre el precio de la acción y el precio strikes (para las Calls), o por la diferencia entre el precio strike y el precio de la acción (para las Puts)) y solo lo tienen las opciones ITM:

 
Vamos a avanzar hasta un día antes de expiración, que es el 18/12/2014:


 Cuando pruebas estrategias o sistemas, suelo dejarlas sin mantenimiento para ver en la simulación que pasa. Muchas veces, merece la pena no hacer nada para administrar las posiciones y asumir los fallos como un robot, estudiando la estadística que se produce por operar en automático frente a manual. Casi nunca es más efectivo operar en manual, por velocidad de ejecución, por ausencia de emociones ni corazonadas, etc. 

Sin embargo, con las opciones se consiguen mejores resultados a la inversa, es decir, aunque tengamos una operación abierta con el típico nombre rimbombante en inglés, la mayoría de los brokers no saben de eso y toca poner las posiciones de forma individual y se controlan de la misma manera, por eso este ejemplo sirve para no pensar en términos de “Bull Put Spread”, que da igual como se llame, sino en que cuando vendemos una opción Put por debajo del precio de cotización y, además, compramos una opción Put por debajo de la opción vendida Put, nuestra posición es alcista-neutral y que, gracias a esa compra de la Put, conseguimos que nuestro riesgo se limite a la diferencia que haya entre las dos opciones.



Como hemos aguantado con solo la opción vendida, siempre teniendo en cuenta que debemos tener las garantías que nos pida el broker en nuestra cuenta (esto no quiere decir que se pierdan, de hecho debemos pensar en términos de cuanto dejaríamos que avancen las pérdidas si se producen en esa posición, de manera que si decidimos arriesgar $200 en la operación, ese será el nivel para cerrarla con esas pérdidas).
Nos hemos puesto un día antes de expiración precisamente, para cerrar ahora que controlamos la situación. Cotiza a $9, así que no vamos a esperar para ganar ese remanente e incluidas las comisiones, y si los restamos de lo que ofrecía cuando pusimos la orden ($135-$9) tenemos que hemos ganado otros $126 que sumar a los $122,93 que habíamos obtenido administrando la Long Put. En total: (208,46-85,53)+(133,46-10,53) = 245,86… un 482% más que si solo nos hubiésemos conformado con un simple credit spread, casi 5 veces más.


La suerte es la intersección entre la preparación y la oportunidad. (Séneca)




domingo, 12 de abril de 2015

Como administrar una posición en opciones y ganar en ambas direcciones del mercado (II)

Dos días después de poner la operación, el 28/11/2014, GLD ha caído de golpe con un gap que quita el hipo, buscando el último soporte (que suerte tenemos los que operamos opciones de que no importen los gaps):


Bueno… por lo menos se confirma lo que hemos pensado viendo el gráfico según el análisis técnico (hasta los relojes rotos aciertan al dar la hora 2 veces al día). Al lío… la realidad de nuestra operación es que nuestras opciones están ITM y la Long Put da beneficios (y la Short Put, pérdidas relativas que vamos a asumir, ya que quedan muchos días hasta que venza el contrato). Lo normal es que sirva para cubrir las pérdidas de la Short Put y “se quede así” hasta expiración. ERROR. Vamos a administrar nuestro riesgo de forma más eficiente.
La Long Put cotiza ahora en $2,10 por lo que nos interesa venderla para cobrar la diferencia: $2,10 - $0,84 = $1,26 ó $126 que ya hemos ganado. Debemos desechar la idea de que un spread es algo cerrado e inamovible hasta su vencimiento. Es mejor pensar en niveles donde colocamos las operaciones que abriremos y cerraremos en función de su rendimiento. De momento, nuestra Short Put se queda “solita”, deseando que el subyacente suba por encima de 113 teniendo en mente los $126 de margen de maniobra que ya hemos cobrado. Sin embargo, si finalmente rebota el precio de GLD en ese soporte y acaba por encima de 113 a vencimiento, tendremos que sumar los $51 iniciales a los $126 ya cobrados y obtener: $177.
 
 
Bien, esto quiere decir que hasta este momento, tenemos esto:


Dejamos pasar el “finde” y al cierre del lunes siguiente, GLD se ha movido así:
 

Vaya rebote… mucho más de lo imaginado.
Vale. Volvamos al principio. Hoy es 26/11/2014 y vamos a meter las órdenes del spread que hemos analizado:


Esta es mi cadena de opciones y voy a localizar los strikes que quiero, cambiar el criterio de posición (sell to open para la Short Put y buy to open para la Long Put) y la cantidad de contratos:


Una vez revisados todos los parámetros, podemos confirmar las órdenes al bróker:


Después hay que comprobar que las órdenes están operativas y, en cada broker con su plataforma, lo pone en un sitio diferente. En esta se vé así:
Pues ya la tenemos en marcha. Veremos su evolución y haremos las correcciones que sean necesarias.